Lo que hizo el grupo internacional es estudiar el ADN de cinco mechones de pelo. Todos eran de los últimos siete años de vida de Beethoven. (Foto:  Envato)

El genoma de Beethoven da con la clave de cómo murió

Compartir en:
Fue en 1802 cuando, con sus primeras sinfonías y sus primeros conciertos a piano, Ludwig van Beethoven, preocupado por la pérdida de sus facultades auditivas, pidió a sus hermanos que dieran unas indicaciones a su médico, Johann Adam Schmidt.


Quería, entre otras cosas que, tras su muerte, describiera públicamente su enfermedad para que "en la medida de lo posible, el mundo se reconcilie conmigo". Ahora, más de dos siglos después, un equipo internacional de investigadores ha hecho realidad, al menos parcialmente, sus deseos. 

Los científicos han descifrado el genoma del músico a partir de cinco mechones de su cabello, previamente identificados como auténticos. El estudio, publicado en la revista Current Biology, mostró la controvertida hipótesis de que Beethoven murió envenenado con plomo tras un tratamiento médico por una pulmonía no se sostiene. Y por tanto, da dos razones. 

Por un lado, su predisposición a la enfermedad hepática y por otro, una infección de hepatitis B que, combinado con su consumo de alcohol, pudo haber acabado en cirrosis y haberle llevado a la muerte a los 56 años en 1827. El estudio, sin embargo, no aclara las causas de su famosa sordera ni de sus problemas gastrointestinales.

A partir de sus años en Bonn, el compositor sufrió problemas gastrointestinales, que continuaron y empeoraron en Viena. En el verano de 1821, Beethoven padeció el primero de al menos dos ataques de ictericia, un síntoma de enfermedad hepática. Desde hace tiempo, se considera que la cirrosis que afectaba a su hígado habría sido la causa más probable de su muerte a los 56 años.

El equipo de científicos no pudo encontrar una causa definitiva para la sordera o los problemas gastrointestinales de Beethoven. Sin embargo, sí descubrieron una serie de factores genéticos de riesgo significativos de enfermedad hepática.
Compartir en: